Las responsabilidades diarias se dividen en cuatro etapas fundamental:
Detección de Necesidades (DNC): Analizar las brechas entre el perfil del puesto y las habilidades reales de los empleados.
Diseño y Planificación: Crear el contenido de los programas, manuales y materiales educativos.
Ejecución: Impartir cursos (inducción, habilidades blandas, técnicas), gestionar la logística (convocatorias, espacios) y llevar el control de asistencia.
Evaluación y Seguimiento: Medir la eficacia del aprendizaje mediante exámenes, encuestas de satisfacción e impacto en el desempeño.